Acueducto del Padre Tembleque

Acueducto del Padre Tembleque

Localización Geográfica

Entre 20° y 21° latitud norte Entre 98° y 100° longitud oeste La excelente traza de este acueducto recorre parte del actual municipio de Zempoala en el estado de Hidalgo y los de Nopaltepec, Axapusco y O tumba en el Estado de México.

Descripción

Promovida por fray Francisco de Tembleque, esta asombrosa obra de ingeniería hidráulica fue construida de 1543 a 1560. La atarjea mide en línea recta 44.274 kilómetros, sale de la falda del cerro de Tecajete -volcán al oriente de la población de Zempoala- corre a flor de tierra y en algunos tramos es subterránea; de trecho en trecho deja alcantarillas para el uso de comarcas vecinas y finalmente llega al pueblo de Otumba.

Cinco arquerías salvan los cerros, barrancas y otros desniveles situados en su recorrido: la primera cuenta con 54 arcos, la segunda tiene 14, la tercera uno, y la cuarta 68. Esta última es la llamada arquería mayor, requirió cinco años de esfuerzo constante reflejados en los 1,020 metros de largo que
 
flanquean la barranca del Papalote; por debajo de su arco más alto, de 39-65 metros, podría pasar, según los cronistas, un navío de guerra con las velas desplegadas y aun la misma nave de la catedral metropolitana.

Se admiran aún los tubos de barro ahogados en mampostería de piedra y una caja de agua de bella forma arquitectónica, consistente en un gran cubo de piedra cubierto por bóveda piramidal y coronada por una pequeña cruz de cantera. Como principales atractivos presenta, en el intradós de los arcos de arranque, inscripciones de las cua¬drillas de trabajadores indígenas que fijaron su sello como hacían los gremios de canteros en la Europa medieval; algunos de ellos son de origen prehispánico y otros coloniales

Justificación de valor universal excepcional

CRITERIO CULTURAL (i): La obra de ingeniería hidráulica más notable del México virreinal es, sin lugar a dudas, el acueducto del Padre Tembleque, cuya traza se antoja increíble al seguir una larga curva de nivel del árido altiplano, atravesando barrancas y trayendo el agua de un lugar de menor altura en comparación con el de su destino final.

CRITERIO CULTURAL (ii): Esta obra es un fiel testimonio del esfuerzo conjunto de dos razas, la española y la indígena, representadas por la inteligencia y férrea voluntad del padre Tembleque y la mano de obra de alrededor de 400 indígenas al mando de un maestro de Castilla, Juan Correa de Agüero, experto en cantería, con un solo objetivo: vencer la carencia del vital líquido para lograr la supervivencia de la población de Otumba.

CRITERIO CULTURAL (iii): Sus dimensiones y materiales hacen de este acueducto un ejemplo extraordinario de tecnología aplicada. Basta saber que el arco mayor cuenta con un claro de 10.69 metros. Según cálculos aproximados, la manipostería del acueducto ocupa diez mil metros cúbicos de volumen, con un peso de 45,000 toneladas. Respecto al canal superior, presenta un ancho de 20 centímetros por 40 de profundidad. Como material ele construcción se utilizó roca basáltica y,al parecer se emplearon grandes muros de adobe como cimbra. La proporción de extraordinaria esbeltez, junto con la sencillez y el perfecto equilibrio de pilares y contrafuertes en armonía con el paisaje natural que va recorriendo, lo convierten en una obra extraordinaria.

Comparación con otros bienes similares

Los acueductos más importantes y famosos se encuentran en España, y fueron construidos durante el Imperio Romano; de ellos destaca el de Segovia como uno de los más bellos ejemplares de este género. Sin embargo, el acueducto del Padre Tembleque presenta mayor categoría y exuberancia que el de Segovia ya que lo supera en altura, magnitud y elegancia.